La dificultad del ajedrez cronometrado

Una de las grandes diferencias en el juego de ajedrez entre los humanos y las máquinas es que las máquinas no sienten pánico ni se estresan.

Por razones que ya hemos explicado antes mientras más tiempo tenga una computadora para “pensar” mejor va jugar, y esto es independiente de si es un segundo, 10 o 100. Sin embargo con los humanos esto es muy distinto, podemos tener tres minutos para hacer una jugada y debido a que no somos una máquina sino estamos entrenados para eso pensaremos distinto debido al límite que si este no existiera…

Veamos un ejemplo:

Supongamos que de repente tenemos que jugar y tenemos 15 segundos para decidir, independientemente de si somos novatos o grandes maestros si tenemos poco tiempo estamos propensos a cometer errores. Sin embargo si tuviéramos todo el tiempo que quisiéramos para pensar la jugada, probablemente no haríamos lo mismo. Esto es similar al problema del horizonte que tienen los algoritmos del ajedrez.

A diferencia de las computadoras, si tuviéramos más tiempo no necesariamente jugaremos mejor, esto debido a la presión del tiempo. Cuando una computadora tiene 15 segundos más para decidir no se pone a contemplar si es buena idea la jugada que hizo por tercera vez o: “demonios, se acabando el tiempo que hago” simplemente es más tiempo para el algoritmo.

Entonces para los humanos el problema no está en la parte lógica del ajedrez, sino en el preámbulo, el contexto, el lado psicológico el juego, para algunas personas añadir la variable del tiempo es demasiado y los convierte de buenos jugadores a pésimos.

Me ha tocado ver partidas de ajedrez cronometrado donde un jugador vence al otro por paliza, en contraste esos mismos jugadores tienen partidas más cortas donde el jugador derrotado suele ganar la mayoría incluso en tiempo menor que el reglamentado en una partida de ajedrez cronometrado.